El che tatuado tiene rendida en la cama a una de esas bolivianas xxx que no se cortan nada: una morena de tetotas que le ofrece los pezones para que se los muerda. Él chupa de uno y le aprieta el otro con la mano, y la tipa se le arquea encima.
Ella le devuelve la chupada despacio, mirándolo, hasta dejársela bien parada. Después se sube a cabalgar sin pensarlo, agarrándolo del cuello, y él la ayuda desde abajo metiéndole todo. La morena se tuerce de rico y le pide más. Sobre la mesita de al lado quedaron las llaves del cuarto y un vaso a medio tomar.
Terminan los dos sudando encima de las sábanas revueltas, con ella todavía montada y sin ninguna ganas de bajarse.
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