Esta es una de esas mujeres de la paz que se animó a grabar su primer video, y se nota que está un poco nerviosa al principio. Se sienta en la cama, mira un segundo a la cámara y después se va soltando de a poco, sin apurarse.
El chango que está con ella la guía despacio, le habla bajito y la deja hacer las cosas a su ritmo. Ella se quita la ropa poco a poco, se acomoda el pelo cada rato y recién cuando se siente cómoda deja que pase lo que tenía que pasar. Suena algo de fondo, como una radio encendida afuera.
Paran un segundo a media escena, después siguen desde donde lo habían dejado.
También te puede gustar:




