El che ya está ahí cuando ella arranca con su bailecito. Lo hace de a poco, mirándolo fijo, y al primer giro la ropa le queda corta. La pieza no tiene nada del otro jueves: la cama a un costado y luz de foco.
En un momento se le pega tanto que el brazo de ella le termina tapando la cara, y ahí el baile pasa a otra cosa. Ella sigue marcando el ritmo, ahora encima. Una de tantas bolivianas xxx grabadas en casa: cámara apoyada en un mueble, sin poses y sin guion.
Él la agarra de la cintura y ya no la suelta. Paran un segundo, ella se acomoda el pelo, y siguen desde donde lo dejaron. Cuando el video corta, todavía están en lo suyo.
También te puede gustar:







