Dos chicas de potosí comparten la pieza y una llega molesta porque la otra pasó el día tirada sin hacer nada. La baja de un jalón, le quita la ropa de a poco y le ordena ponerse en cuatro. La tipa obedece sin chistar.
Se ajusta el arnés y se la clava de golpe. La otra chilla con la boca abierta contra el colchón, le tiemblan las piernas y pide más entre quejas. Afuera pasa un carro y ninguna pela.
Cansada de trabajarla, le da una pausa y le soba el poto despacio. Después sigue hasta que la compañera se cae rendida sobre la cama. El celular deja de grabar con las dos tendidas ahí.
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