En la pieza solo prendieron dos velas baratas y con eso empezaron. La pareja se besa recostada en la cama mientras él le baja la remera de a poco, un porno boliviano casero sin ninguna producción de por medio. Ella tiene el pelo suelto sobre la almohada y se ríe entre beso y beso.
Ella se monta encima sin quitarse nada todavía y empieza a moverse tranquila, apoyando las manos en el pecho de él. Las llamas ya están a medio derretir y la cera gotea sobre la mesa. Él le agarra la cola fuerte cuando ella apura el ritmo, y la tipa se muerde el labio para no despertar a nadie en la casa. Terminan pegados y sin moverse, mientras la pieza se va quedando más oscura.
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